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25 noviembre, 2018

Autora: Claudia García Alvarez

EL HOMBRE Y EL EMBARAZO: EL NACIMIENTO DE LA PATERNIDAD

EL HOMBRE Y EL EMBARAZO: EL NACIMIENTO DE LA PATERNIDAD

Hombres hablando sobre hombres, pero qué pasa cuándo una mujer habla sobre hombres y más aún cuando una mujer habla sobre el hombre y el embarazo

Sería interesante saber desde dónde es que el hombre define su masculinidad, ¿es algo que ya está definido?, es un concepto mayor que no requiere definición y está dado por antonomasia?, como lo es en el caso de un arquetipo universal, de esos que tan frecuentemente nos habla Jung.

La antropología desde siempre se ha ocupado de hombres hablándole a hombres sobre hombres. Sin embargo, hasta hace poco tiempo, fueron contados aquéllos quienes dentro de la disciplina del “estudio del hombre” realmente examinaron a los hombres como hombres. Aunque durante las dos últimas décadas el estudio de género conforma el cuerpo teórico y empírico nuevo más importante dentro de la antropología en su conjunto, los estudios de género aún son equiparados con los estudios de las mujeres.

Es decir aún nos falta mucho por saber y por entender acerca de los hombres y lo que es ser masculino. Como nos diría Freud, acerca de ese “Continente desconocido” llamado mujer. Y si en la definición acerca de lo que es ser mujer, es todo aquello que no es hombre, o la falta de, entonces el definir lo que es hombre también es algo que tenemos que plantearnos.

Una definición de masculino, es todo aquello que los hombres crean, hacen y producen. Algunos estudios de la antropología señalan que la masculinidad misma emerge de la feminidad. La “presencia” de las mujeres es un factor significativo en la compresión subjetiva de los hombres de lo que para ellos significa ser hombres. Si tomamos esta definición entonces cabría preguntarnos, cómo es que el embarazo incide de alguna forma en el concepto sobre lo que es ser hombre, a nivel personal, es decir el auto concepto y lo que es ser hombre visto desde la mujer, desde la familia y desde la sociedad y cómo es que a partir de este concepto de lo que es ser hombre, se va estructurando la Paternidad.

En contacto directo en consultoría con parejas gestantes, me he dado cuenta que así como cada mujer es única y diferente y a partir de eso va estructurando el cómo se ve así misma como mujer y ahora como madre, y como ese bebé en su vientre no sólo desencadena cambios físicos, si no que también cambios profundos a nivel subjetivo, de autopercepción, su rol como mujeres en las diferentes facetas de su vida.

Así cada hombre es un Universo, cada hombre es diferente y único, y aunque sí, hay elementos en común, la propia historia de vida, la percepción acerca de sí mismos, la propia relación con sus padres, son muy importantes en la percepción que tiene sobre sí él y el cómo se concibe como padre.

Durante el embarazo, la mujer siente ya a determinadas semanas de gestación, cómo su bebé se mueve dentro de ella y son precisamente esos movimientos los que llevan a un nivel más real el estar embarazada y no sólo a nivel de la fantasía.

Ahora, ¿cómo es entonces que se va gestando la Paternidad?, si el bebé no crece en su cuerpo. ¿Cómo es que todas esas sensaciones, emociones, miedos, alegrías, incertidumbres fantasías se van materializando?.

La Paternidad se va gestando desde otro lugar, desde ese lugar donde el inconsciente aterriza y se vuelve realidad. Es en ese espacio de acompañamiento que se le brinda a un hombre durante el embarazo de su mujer, en donde a partir de su propia historia, a partir de su relación de pareja y a partir del aquí y el hora con las expectativas que tiene, se va brindando una escucha, hacia él mismo y no sólo una escucha, una vivencia acerca de su propio cuerpo y sobre su ser como hombre, incluyendo la faceta de ser padre.

Hay que preguntarnos, ¿el hombre acompaña a su mujer embarazada?, ¿el hombre apoya a su mujer durante el embarazo, el trabajo de parto y la crianza?. Si lo vemos desde ese punto, entonces la única protagonista del embarazo es la mujer y en realidad el hijo es de los dos, sí, está en el cuerpo de la mujer dado que está es la naturaleza, pero está en el cuerpo de la mujer porque hubo un momento de atracción, amor, deseo, place, en donde toda la sexualidad fue desplegada. De ese momento de unión se da el embarazo y que un hombre esté presente con su mujer en el embarazo de su hijo, habla de ese deseo de hacer válida su Paternidad y disfrutar de ella.

El hombre pasa por muchas etapas durante el embarazo y así como la maternidad no es color de rosa, la Paternidad también se ve matizada por todo un espectro que va desde las sensaciones, emociones, como ya lo comentamos, por la propia historia de vida de ese hombre, además de por la cultura y la sociedad.

No es que los hombres no estén biológicamente preparados para cuidar y criar a su hijo, es más bien la cultura y la sociedad la que los hacen sentirse poco aptos para la crianza de sus bebés, según un estudio antropológico realizado en Europa hace unas décadas.
Queda mucho por reflexionar, estudiar, investigar, escuchar, conocer acerca de este tema, pero es un buen inicio y acercamiento y más si es algo que vemos constantemente en los espacios de consultoría a parejas gestantes y durante los Cursos de Educación Perinatal.

 

El Hombre y el Embarazo

Nos invita a abrir un espacio en donde los hombres puedan explorar su masculinidad, el concepto que tiene, la pareja, la familia, la cultura y la sociedad acerca de lo que es ser hombre y ser padre. Un espacio en donde con información basada en evidencia, en compañía de otros hombres que están en etapa de embarazo y con la guía de un Especialista en Educación Perinatal, puedan ir escribiendo cada uno su propia historia de su Paternidad.

Brindar este tipo de acompañamiento abre nuevas posibilidades y cambia paradigmas de lo que es ser hombre y ser padre. Y cómo éste conocimiento propio siembra la semilla para un futuro mejor, mejor calidad de vida y salud integral para el hombre, para la mujer y para su familia.