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31 octubre, 2018

Autora: Claudia García Alvarez

A TI MUJER QUE HOY INICIA UNA NUEVA ETAPA EN SU VIDA

Sé que no es fácil, no es fácil la decisión que has tomado y seguramente en este momento, muchas cosas vienen a tu mente, te encuentras con dudas, incertidumbre y sentimientos ambivalentes, por un lado, no sabes si serás buena mamá y por otro lado ves una luz de esperanza. Si estás leyendo esta carta es porque seguramente has tomado la decisión de tener a tu bebé y si lo dudaste es porque por tu edad, tu situación económica, la falta de una pareja que te apoye y todo lo que has vivido, te hacen preguntarte que es lo que te espera en un futuro.

Ahora bien, si has tomado ésta decisión es porque en tu interior, muy muy en tu interior existe un deseo, el deseo de una vida mejor para ti y ese ser que esperas. Tal vez has pasado noches en vela y has llorado, por el desamor y la falta de apoyo de esa persona a quien diste toda tu confianza y cariño, y ahora es complicado el saber que no quiere saber de ti, ni hacerse responsable del hijo que esperan.

Puede ser que pienses que te arriesgaste mucho, que brindaste lo mejor de ti, que es la confianza que tenemos en otro ser humano, a un hombre que pensaste te amaba. Y muchas veces el deseo y el amor vienen juntos, pero otras veces no.

O. K., bien, piensa ésto, confiaste en una persona, te arriesgaste, ahora debes ser responsable y más con la decisión que has tomado. Debes saber que somos responsables del camino que queremos tomar y de las decisiones que vamos tomando a lo largo de la vida.

No va a ser fácil, la maternidad no es siempre color de rosa, la perfección no existe, somos seres humanos, y si hablamos de perfección, ésta siempre viene coloreada de matices, de pequeños detalles de imperfección que nos hace ser especiales y únicos.

Pero también debes saber que el camino que has decidido emprender, el camino de la maternidad, es de las cosas más hermosas y significativas en la vida de nosotras las mujeres, si bien, no te define como mujer, y si no eres feliz, no te hará serlo, es un camino de fortaleza, energía de vida, poder, amor, sutilezas, sensibilidad, tristezas, alegrías y es una etapa o parte de tu vida que te pondrá en contacto con lo más profundo de tu ser y sacará lo mejor de ti, como ser humano.

El sentir moverse dentro de ti a tu bebé y responder a cada caricia y respiración tuya, es de las cosas más sublimes en esta vida. El sentir como crece tu vientre, como tu cuerpo va cambiando y cediendo ante ese nuevo ser es maravilloso.

Así también es el trabajo de parto, un día en donde tu energía y fortaleza serán llevados al límite, un día en que te darás cuenta de tu fortaleza como mujer y de lo que tu cuerpo y tu mente, pueden ser capaces de hacer. El milagro de la vida, ese contacto íntimo con la vida misma, es un canto al amor y a la belleza, en todas las mujeres, así es, en ese momento en que vemos por primera vez a los ojos a nuestro bebé.

Cuando lo abraces, lo acaricies y sientas su tibia piel, sus ojos mirándote y su boquita ávida de amor y alimento. Es hermoso y en ese momento te darás cuenta que el amor real e incondicional existe.

Tu bebé te necesita, puede ser que no hayas tomado una buena decisión, puede ser que te hayas arriesgado, puede ser que hayas confiado demasiado en una persona, puede ser que te sientas sola y no tengas en este momento el apoyo de tu familia.

Pero, ¿sabes?, debes ser responsable de la decisión que has tomado y saber que la vida es como cada uno se lo proponga, muchas veces en la oscuridad, hay destellos de luz que nos hacen ver un nuevo camino.

Has decidido traer al mundo a un ser humano, que a partir de este momento, sí dependerá de ti, pero también, a partir de este momento ya es un ser humano a parte, no vendrá a llenar faltas, ni a cumplir deseos, ni a ser lo que tu nunca pudiste ser, ha venido a ser él mismo, a vivir su propia vida, y tú, serás una guía para él, para hacerlo una persona de bien, para juntos escribir una nueva historia, una historia de amor y bienestar, de apoyo y de esfuerzo, de alegría y satisfacciones, de a veces alti bajos y satisfacciones.

Esta es la vida real y cada uno la hace tan maravillosa como lo desee. Tienes la encomienda de guiar a un ser humano y de hacer de ti la mejor versión de ti misma. Felicidades, eres bienvenida al mundo de la maternidad.

Esta carta, está dirigida a todas las mujeres que se encuentran en dificultades y están pasando por un momento difícil, pero también está dirigida a todas nosotras las mujeres que con apoyo o sin él, hemos encontrado en la maternidad, un reto, un libro en donde escribir, un cielo que mirar, mil estrellas que contar y todo un camino por recorrer. Todas nos sentimos identificadas desde lo más profundo de nuestro ser, de nuestra mente y de nuestro corazón.